SoloAnimal > Gatos > Cuál es el origen del gato doméstico

Cuál es el origen del gato doméstico

 

origen del gato doméstico

El origen de los gatos domésticos tal como los conocemos hoy, es decir, nacidos en domesticidad, no se sabe con certeza, pero todo parece apuntar a hace 6.000 años. Aunque sabemos que hace 9.000 años ya se criaban gatos en Jericó, Palestina, pero se trataba sin duda de animales salvajes domesticados.

La historia del gato se define sobre todo por la percepción que el hombre tiene de este pequeño felino. Se cree que la domesticación del gato comenzó entre el 7500 y el 7000 a. C. Esta visión que el hombre tiene del gato como mascota difiere totalmente de una época a otra, desde el Antiguo Egipto, cuando lo veneraban, hasta la Edad Media, cuando los quemaban en las hogueras.

Podemos afirmar que el gato doméstico desciende en la mayoría de los casos, del gato de los antiguos egipcios  de origen líbico, domesticado desde los tiempos predinásticos por los nubios.

Aunque también hay que decir, que no obstante, en Asia Menor, en el yacimiento de Hacilar, se han encontrado antiquísimas estatuillas que representan a unas mujeres amamantando a unos gatos, lo que demuestra que el gato doméstico no era exclusivo de Egipto. En América, más en concreto en Perú se encontrado cerámicas que atestiguan que el gato doméstico ya era conocido y venerado por las poblaciones primitivas anteriores a los Incas.

Al igual que no se tiene datos certeros sobre el origen del gato doméstico, tampoco podemos otorgar la participación de una sola especie salvaje en la calificación de único antepasado suyo; se ha mencionado su procedencia  del Felis silvestris (gato montés europeo), especie presente en el viejo continente y en Asia Menor, otra teoría habla de la hipótesis de que descendería del Felis Libyca (gato leonado) especie salvaje de África central y septentrional. Aunque lo que parece más probable es que el gato doméstico entrará en contacto con diversas especies salvajes, aportando cada una a la formación genética de las actuales razas domésticas.

Fueron los fenicios los que trajeron el gato a Europa seguidos de los romanos, que lo llevaban junto con sus legiones, considerando un símbolo de victoria. Los romanos apreciaban mucho el espíritu de independencia del gato. La diosa romana Libertas era representada junto a un gato, símbolo de la absoluta libertad.

El gato también fue el animal favorito de Mahoma lo que le abrió las puertas de distintas regiones asiáticas y africanas.

La utilidad y devoción del gato se extendió por toda Europa incluida Britannia, esto le llevo a ser protegido por los pueblos que lo reconocían; en Egipto dañar a un gato conllevaba la muerte, los romanos en el siglo I d. C. dictaron en Roma severas leyes para la protección de los gatos, en el siglo X en las islas británicas existieron disposiciones de Manuel Osorio de Zuñiga (que fue pintado por Goya) normas  jurídicas que reconocían la labor del gato hacia la sociedad británica.

Pero con la llegada de la Edad Media, hacia el siglo XI comenzaron la persecuciones contra el gato originadas por la ignorancia y por absurdas supersticiones que relacionaban al animal con determinados ritos diabólicos. El tener un gato bastaba para acusar a una persona de brujería y la acusación era segura si el animal era de color negro. En los siglos siguientes todos los herejes  que fueron surgiendo, todos, tenían ” malignas relaciones con los gatos”, incluso los templarios.

Esta masacre injustificada de los gatos se pagó cara, con la proliferación de las ratas, éstas además de producir gravísimos daños en los alimentos, favorecieron la difusión de la peste.

No fue hasta la introducción del gato en los barcos de los porteadores en el siglo XIV hasta las primeras décadas del siglo XX que el gato comenzó a ganar de nuevo la estimación del hombre. Desde entonces se lo utiliza cada vez más, sobre todo en campos y ciudades. Con el surgimiento de eficaces raticidas, el gato paso a ser  un inmejorable animal de compañía.

Poco a poco, fueron grandes personalidades de la política y de la cultura, las que iniciaron la reivindicación del gato. Desde el Cadernal Richelieu, Torcuato Tasso, Joachim du Bellay, Montaigne, La Fontaine, Lope de vega, Leornardo da Vinci, Baudelaire, Lenin, Churchill.

Otros grandes amantes de los gatos a lo largo de la historia son; Dante, Petrarca y su gata Pauda, Samuel Johnson tuvo muchos gatos  pero su preferido era Hodge, el Papa León XIII y su gato Micetto, el escritor Dickens tenia mucho aprecio a su gata Willemina , Walter Scott con su gata Hinse, el escritor E.T.W. Hoffmann tuvo dos gatos: Murr y Monna; el pintor Courbet, el Marqués de Rocherfort y su gato negro Kroumir, el presidente de los  E.EU.U Theodore Roosevelt tuvo dos gatos Slippers y Tom Quartz, otro presidente que tuvo la compañía de un gato fue J. F. Kennedy con su gato Tom Kitten.

Y como se dice “no están todos los que son, ni son todos los que están”.