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Cómo ir de viaje con nuestra mascota

Con la llegada de las fiestas, las vacaciones de verano, o simplemente un festivo se nos plantea la pregunta de ¿qué hacemos con nuestra mascota?

La respuesta es bien fácil nuestra mascota como miembro de la familia debe venir con nosotros a nuestro destino de vacaciones o como plan secundario puede pasar sus vacaciones en una residencia de animales. Pero nunca nuestro deseado descanso festivo o veraniego se debe convertir en una excusa para abandonar a un miembro de la familia, además de estar sancionado por una multa que oscila los 18.000 euros ( a partir de noviembre con la implantación de la nueva ley con pena de cárcel), a nadie le gustaría que su madre. padre, hermano o amigos le dejará “tirado” y se fueran ellos solos de fiesta.

Además cada día existen más hoteles y apartamentos que admiten mascotas. Lo más importante es que, ¡ Todos vayamos juntos!

 

Los preparativos

Antes de dirigirnos a nuestro destino deberos visitar a nuestro veterinario: además de poner al día las vacunas de nuestra mascota, desparasitarlo y obtener los certificados necesarios para el viaje, él nos informará de las enfermedades endémicas del país de destino y las vacunas exigidas en cada caso.

También es aconsejable que nos aconseje sobre el sedante adecuado para el viaje y su administración, en el caso que fuera necesario su uso. Como no también es buen momento para un baño, y protegerlo de pulgas y garrapatas.

En caso de que la mascota no llevé todavía su correspondiente chip identificativo, es el momento idóneo para implantarle el chip, ya que en caso de pérdida es el único medio seguro para la recuperación de la mascota y es obligatorio su uso en todos los países de la Unión Europea.

Al igual que el resto de la familia, nuestra mascota también necesita preparar  su maleta. su equipaje se formará con su comida,su recipiente de beber y comer, cepillo, champú, y como sus juguetes preferidos, y elementos de paseo.

 

El viaje

Otro aspecto a tener en cuenta antes de emprender el viaje, es pensar el medio de transporte que utilizaremos para realizar nuestro viaje, y cual de ellos resultará más cómodo para nuestra  mascota. Dependiendo del lugar escogido como destino podemos realizar nuestro viaje en:

  • Coche (todos más tranquilos)
  • Taxi (ni pensarlo)
  • Autocar (viaje imposible)
  • Tren (apropiado, aunque con riesgos)
  • Avión ( pero ten los papeles en regla)
  • Barco (mareo asegurado)

En coche, todos más tranquilos

Esta es la opción más más recomendable para viajar con nuestra mascota, siempre que nos sea posible dependiendo del destino. Ya que nosotros podremos vigilar  el estado de nuestros perro/gato y se sentirá más segura entre su familia que aislado en la bodega de carga de un medio de transporte.

En el caso  de que nuestra mascota no este habituado  al coche, es recomendable que realicemos largos paseos antes de la fecha de partida con nuestra mascota. De forma que se acostumbre a los viaje en el coche.

Si nuestro animal es un perro pequeño o gato es importante recordar que esta prohibido que el animal permanezca suelto en el habitáculo de  coche, por lo que deberá viajar en su transportín acondicionado con comida y agua. El mejor sitio para colocar el transportín es encima de un asiento siempre y cuando este bien sujeto para evitar cualquier golpe en caso de frenazo. si nuestra mascota es una gato no es necesario que salga a pasear para hacer sus necesidades ni para estirar las patas. Es normal que el animal este nervioso durante el viaje, aun así no lo saques del transportín tranquilizarlo diciéndole cositas con voz suave, pero nunca, nunca le abras el transportín ya que un gato nervioso no sabemos como va  a reaccionar y podría provocar un accidente. En caso de un perro de gran tamaño, este deberá ir atado en el asiento opuesto al del conductor. La dirección general de tráfico prohíbe que los animales vayan sueltos en el coche o que vayan en el asiento delantero. No es necesario inmovilizarlo. Es recomendable llevar una toalla o manta que, además de proteger la tapicería del coche, dará un aire familiar al rincón asignado al animal.

 

Nada de meterlo en el maletero, es el más peligroso por la ventilación y los golpes con otros objetos (mucho cuidado con el mortal monóxilo de carbono de los maleteros)  ni dejarlo dentro del coche encerrado, corremos un alto riesgo de que sufra un golpe de calor que le provoque la muerte. Siempre que el animal deba  quedarse sólo en el coche por causa mayor hay que procurar aparcar a la sombra, sobre todo en verano, dejando las ventanillas abiertas, asegurando que la apertura no le permita sacar, ni trabar, la cabeza. Necesita oxígeno y si no hay renovación del aire puede pasarlo muy mal. Si va a tardar, calcule como variará la zona de sombra durante su ausencia. No le deje en el coche, ni aún en la sombra si prevé que va a tardar en volver. Si la temperatura supera los 30°C, puede sufrir un shock por exceso de calor.

Será necesario parar cada dos o tres horas en caso de que nuestra mascota sea un perro para que este haga sus necesidades. Antes de abrir la puerta, asegúrese de ponerle la correa para que, si sale corriendo, no vaya a parar bajo las ruedas de otro coche.

Durante el trayecto, impida que saque la cabeza por la ventanilla. Es la causa de muchas otitis y conjuntivitis, aparte de que podría entrarle alguna mota de polvo en los ojos, los oídos y la nariz. El exceso de aire frío en los pulmones también puede provocar enfermedades.